miércoles, 24 de marzo de 2010

Para blancos y morados

El senador Reinaldo Pared Pérez llamó irrespetuoso al periodista Oscar Quezada, porque este le preguntó sobre el uso que dan los congresistas a 19 millones de pesos del “Fondo Mensual para la Gestión Provincial, Asistencia Social e Institucional de la Oficina Senatorial” (El barrilito).

Ante el irrespeto, un grupo de colegas de Oscar enviamos una carta al político para invitarlo a reflexionar sobre su obligación de rendir cuentas y de respetar el trabajo de los reporteros.

Como a los políticos les gusta pescar en río revuelto, un grupo de militantes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) pretende sacar beneficio de nuestra carta que sólo defendía el derecho de los comunicadores a hacer su trabajo en libertad.

Si entre los líderes del PRD no estuviese el ex presidente Hipólito Mejía, ese que mandaba a los ciudadanos a ir por las aceras “si la calle estaba dura” para no explicar las razones de la crisis y que aludía a situaciones de la vida personal de los periodistas para amedrentarlos cuando sus preguntas se tornaban incómodas, tal vez podríamos contemplar la posibilidad de responder a los blancos su osadía.

Pero, como ellos y nosotros recordamos estas insolencias, sólo me queda recomendarles que piensen en las sugerencias que le hacemos a Reinaldo Pared Pérez, dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que como el PRD utiliza el barrilito. En ese aspecto sí que están de acuerdo todas las facciones que se identifican con el jacho.

lunes, 22 de marzo de 2010

La Barrick y el derecho a toda la información

Queridas amigas y queridos amigos: les sugiero que pasen por el blog Lucha por Tus Derechos, en el cual varios grupos juveniles dan seguimiento a las actividades de la Barrick Gold en República Dominicana.

Ellos hacen un esfuerzo por recoger información que no aparece de forma sistemática en los medios de comunicación tradicionales. Al menos es un referente para leer la otra campana.

En @nobarrickgold pueden enterarse del día a día de sus luchas y también pueden ver las opiniones de otros ciudadanos sobre el tema.

domingo, 7 de marzo de 2010

Recuerdos de Costa Rica


Marito cuida y ama a esta vaca.


Un hombre feliz le canta a una vaca que es el objeto de su amor y sus desvelos; otro inventa juegos y los juega en plena vía porque decidió no sucumbir ante las rutinas que con frecuencia seguimos sin detenernos a pensar: ¿Estoy donde reside la felicidad? … Estampas que conservo de tres días de visita a Costa Rica.



En otro rinconcito de mi corazón viajero me quedo con el azufre del volcán Poás y con el ascenso por un bosque húmedo a una montaña que protege la laguna Botos, con sus aguas apacibles rodeadas de un bosque verde tan intenso que provoca deseos de de llorar de alegría por vivir en un mundo tan hermoso.

Y para meditar, luego de una caminata por el centro de San José y una visita a su Museo Nacional, un texto del historiador Víctor Hugo Acuña Ortega sobre los inmigrantes.

En un salón que rinde homenaje a los inmigrantes que contribuyeron a formar la Costa Rica de hoy, con imágenes- creo que a tamaño real- de varios grupos humanos, se destaca la cita: “Desde el fondo de los tiempos siempre hubo alguien antes que nosotros, alguien a quien desplazamos, alguien que nos marginó, alguien con quien luchamos y alguien con quien al final nos confundimos”.

Gracias a la cita llegué al texto completo de Elogio del inmigrante, en internet. Sólo por encontrar ese ensayo, valió la pena someterme a la tensión de buscar una visa en tres días, a pesar de que la embajada tica nos pide desde “certificado de buena conducta” hasta un documento migratorio en el que se registra y certifica cada entrada y salida del territorio nacional (por suerte me exoneraron de llevar esa extravagancia que ni los estadounidenses solicitan).

Luego de entrar a ese museo y leer el texto de Víctor Hugo olvidé el mal sabor de sufrir una inspección en la oficina de migración del aeropuerto Las Américas-y soportar las miradas suspicaces de oficiales y pasajeros- para comprobar si mi visa era “auténtica”.

Tampoco voy a recordar una discusión en un mercado de artesanías de San José donde intenté probar-¡Ay Dios mío, yo que no soy muy dada al orgullo nacional!- que a pesar de la percepción que se tiene allá de la migración dominicana, aquí hay personas tan buenas y tan malas como en todas partes… es más hasta dije-cual repetidora de clichés- que los dominicanos somos un pueblo de gente noble.

Me quedo con el señor que le canta a la vaca- quien me abrazó en plena calle-, con una noche de baile en el barrio México de San José, luego del trabajo –acompañada de maravillosos ticos, hondureños, nicaragüenses, panameños, guatemaltecos- y con esta frase del historiador que cambió mi viaje: “Así, haciendo la guerra y haciendo el amor descubrimos que pertenecemos a una sola y única humanidad”.

P.D. Un abrazo a todos los artesanos maravillosos con quienes conversé en el mercado que está cerca de la Plaza de la Democracia. Espero que le ganen el pleito a la fundación del presidente Oscar Arias y que no les cambien de lugar, al menos no a un sitio que ustedes no deseen. Estoy terminando de organizar algunos datos desde aquí, tal vez luego escriba algo sobre el tema.

sábado, 20 de febrero de 2010

Digo que somos la “Generación Ninguno”




Tenemos, más o menos, entre 20 y 35 años. Estamos hastiados del sistema de partidos, de la injusticia, pero muchos no tenemos ni idea de cuáles alternativas existen para tener una República Dominicana menos mala, ni se diga un mundo mejor.

Estamos medio perdidos y lo reconocemos, peor sería si creyésemos tener la verdad absoluta. No atesoramos una gran propuesta para cambiar las cosas, pero aspiramos a encontrar alternativas en el camino.

No tenemos grandes líderes, soñamos con proyectos colectivos y casi ningún miembro de este grupo peculiar dice nosotros cuando quieren decir yo. La individualidad se reivindica con orgullo y sin vergüenzas. La uniformidad no nos gusta.

Los más entusiastas para la movilización social no han cumplido 25. Con frecuencia inician campañas como el rechazo a la construcción de una cementera en el parque nacional Los Haitises, desde diversos grupos sociales o políticos y el resto les apoya como puede.

Así que aquí los más jóvenes-con su grandeza y su inmadurez- son los maestros. Gracias a ellos de las quejas se pasó a la acción y adultos mayores de 40 que habían perdido la ilusión les apoyan.

Estos veinteañeros de clase media o de familias trabajadoras que han podido enviarlos a la universidad en el país o en el extranjero, a veces reivindican un pasado socialista, pero no están aferrados a la historia. Saben que Marx no usaba Twitter y que Cuba es un sistema en el mejor de los casos, bastante mejorable y en el peor reconocen que ya se volvió insufrible.

Un grupo de esos jóvenes promueve el voto por “Ninguno”, quieren que el señor “Ninguno” sea contabilizado por la Junta Central Electoral, que tenga su casilla como símbolo de rechazo al sistema, para probar que estos políticos ya no los representan.

Y por el momento este descontento es lo que mejor nos describe, por ello me atrevo a decir que tal vez en el futuro nos nombren “La Generación “Ninguno”, a propósito de este movimiento. La generación que quiere mejorar su sociedad pero no ha encontrado sus caminos, que se asocia en grupos de diferentes alternativas políticas pero que reivindica la solidaridad. Tal vez sea mejor encontrar muchos caminos para lograr nuestras metas, las vías únicas con frecuencia terminan en sangre y odios.

Sobre el proyecto del señor Ninguno hay opiniones encontradas: que los muchachos inmaduros promueven una situación que puede terminar en un vacío de poder peligroso, que no proponen alternativas viables, que sólo expresan su descontento y que no entienden lo que le costó a este país tener derecho a escoger a sus representantes.

Entiendo estas inquietudes, pero creo que los que así razonan tampoco tienen más alternativas que mantener esta inercia, esta tristeza de pobreza debajo del puente.
Además, esto sólo servirá para darles una lección a los partidos, para decirles que un grupo de gente los castiga, con la esperanza de que, tal vez, sus líderes recapaciten.

Nunca he votado y lo digo con orgullo, soy de las menos jovencitas de la “Generación Ninguno”, como la llamo yo, sin permiso de nadie y a riesgo de que el nombre moleste a los que se sienten políticamente más comprometidos.

Agradezco todas las libertades que muchos han conseguido para mí, ahora hago uso de ellas: votaré por el señor Ninguno y diré lo que me de la gana.

Gracias a los viejos líderes que lucharon por la libertad, puedo rebelarme contra el sistema. Los mejores de ellos no me pasarán factura por no marcar una casilla.

Nota. Gracias al esfuerzo de los ecologistas y los grupos juveniles,no se construyó la cementera que afectaría una de las fuentes de agua más importantes del Caribe.

P.D. Parte de los jóvenes de la “Generación Ninguno” no está interesada en cuestionar, no le interesa para nada la política, ni siquiera para oponerse a los políticos. De ellos hablaré luego.

lunes, 15 de febrero de 2010

Jacques Roumain y su Haití de la esperanza


“Nos moriremos todos”… dice la vieja Delira y con su voz triste, de quien ha trabajado mucho y al final de sus años habita en la pobreza más devastadora, empieza la novela Gobernadores del Rocío, del haitiano Jacques Roumain.

Delira muere de desesperanza, pero la llegada de Manuel, su hijo, quien fue bracero en Cuba, cambia su vida y la de toda una comunidad de agricultores que ya no pueden sembrar porque la tierra se degradó hasta convertirse en polvo inerte: no hay agua, no caen las lluvias.

Quince años sufrió la vieja Delira sin ver a su hijo, que un buen día llegó lleno de ideas. Ahora, su muchacho se propone llevar agua al poblado, por eso se interna en el monte en busca de fuentes, de arroyos subterráneos.

Para lograr que el agua llegue, todos los campesinos deben colaborar, pero a su ideal de unidad se oponen viejas rencillas de las que son responsables patriarcas muertos que heredaron a los vivos sus viejos odios.

La tarea de Manuel, y también la de Delira que se involucra en los planes de su hijo, es romper esa cadena de odios, llevar el agua y salvar al pueblo.

No será fácil llevar esperanza a esos viejos campesinos, tampoco unir a los vecinos de esta historia que nos permite conocer un poco, a través de los ojos de uno de sus grandes escritores, a Haití, que tanto necesita de esperanzas, un mes después de que un terremoto devastara Puerto Príncipe y otras ciudades.

Haití es el país del arte que se hace de la nada: cualquier lata desechable, cualquier yaguacil o tronco viejo se vuelve un mundo en manos de su gente.

Con sus artistas y sus Manuel y sus Delira, Haití construirá un paraíso de las cenizas. Es lo que aprendí de Jacques Roumain, es la esperanza que nos deja Gobernadores del Rocío, no sin antes embriagarnos de tristezas.

Haití es el pueblo que no se da por vencido. A los dioses no les quedará más remedio que concederle la felicidad.

domingo, 7 de febrero de 2010

Agreden mujeres en el acto del PRD



Las maltrataron en el mismo lugar donde en los Doce Años mataron a la estudiante perredeista Sagrario Díaz Santiago


Por Vianco Martínez

Un grupo de mujeres -entre ellas la doctora Lillian Fondeur y Quisqueya Lora, hija del pintor Silvano Lora- fue agredido y maltratado por agentes de seguridad de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), mientras protestaba en ese centro contra la candidatura de Julio Romero, acusado del delito de sostener relaciones sexuales con una menor.

El grupo fue golpeado en el atrio del Alma Mater, el mismo lugar donde fue asesinada en los Doce Años de Balaguer la estudiante del PRD Sagrario Ercira Díaz Santiago, por tropas de la Policía.

“Llegamos con nuestras pancartas y los agentes de seguridad de la universidad y del PRD nos fueron encima, nos agredieron y nos insultaron sin contemplación, arrebatándonos violentamente dos de las tres pancartas que llevábamos con nuestros mensajes”, relató la doctora Fondeur a los medios.

La tercera pancarta no pudo ser destruida debido a que Lillian Fondeur se aferró a ella y no permitió que se la quitaran, a pesar de la violencia de sus agresores y la superioridad de su fuerza.

Lillian Fondeur definió el hecho como un acto bárbaro y antidemocrático que debe ser investigado por el rector Franklyn García, y que no debió ocurrir en un lugar como la UASD, que ha luchado por las libertades públicas.

“No puede ser que en un centro del conocimiento y de las ideas como la Universidad Autónoma de Santo Domingo haya sido agredido un grupo de ciudadanos y ciudadanos que sólo expresaban su desacuerdo y su protesta por un hecho que consternó a toda la gente decente de este país, como fue el delito que cometió Julio Romero”.

Llamó la atención que el grupo fue golpeado cerca de la tarja que recuerda la muerte violenta de la estudiante del PRD Sagrario Ercira Díaz Santiago, victima de la intolerancia de Balaguer.

Aunque Julio Romero fue acusado de sostener relaciones sexuales con una menor, nunca fue procesado por tal delito ni investigado por el Ministerio Público, que optó por protegerlo con su inacción.

En el grupo agredido se encontraban además, Albania Genao, Virtudes de la Ros, y algunos hombres, entre ellos Domingo Abreu, Aníbal Féliz.
Foto: 7dias.com.do

Golpean mujeres que protestaban contra la candidatura de Romero

El colega y amigo Vianco Martínez me confirmó que Lourdes Contreras, Liliam Fondeur y otras personas que protestaban contra la candidatura del perredeísta Julio Romero, quien embarazó a una adolescente y se negó a mantener al bebé hasta que la Justicia intervino, fueron golpeadas por agentes de seguridad.

Las mujeres fueron agredidas en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, durante un acto político de Romero. Luego les cuento los detalles...