domingo, 7 de febrero de 2010

Agreden mujeres en el acto del PRD



Las maltrataron en el mismo lugar donde en los Doce Años mataron a la estudiante perredeista Sagrario Díaz Santiago


Por Vianco Martínez

Un grupo de mujeres -entre ellas la doctora Lillian Fondeur y Quisqueya Lora, hija del pintor Silvano Lora- fue agredido y maltratado por agentes de seguridad de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), mientras protestaba en ese centro contra la candidatura de Julio Romero, acusado del delito de sostener relaciones sexuales con una menor.

El grupo fue golpeado en el atrio del Alma Mater, el mismo lugar donde fue asesinada en los Doce Años de Balaguer la estudiante del PRD Sagrario Ercira Díaz Santiago, por tropas de la Policía.

“Llegamos con nuestras pancartas y los agentes de seguridad de la universidad y del PRD nos fueron encima, nos agredieron y nos insultaron sin contemplación, arrebatándonos violentamente dos de las tres pancartas que llevábamos con nuestros mensajes”, relató la doctora Fondeur a los medios.

La tercera pancarta no pudo ser destruida debido a que Lillian Fondeur se aferró a ella y no permitió que se la quitaran, a pesar de la violencia de sus agresores y la superioridad de su fuerza.

Lillian Fondeur definió el hecho como un acto bárbaro y antidemocrático que debe ser investigado por el rector Franklyn García, y que no debió ocurrir en un lugar como la UASD, que ha luchado por las libertades públicas.

“No puede ser que en un centro del conocimiento y de las ideas como la Universidad Autónoma de Santo Domingo haya sido agredido un grupo de ciudadanos y ciudadanos que sólo expresaban su desacuerdo y su protesta por un hecho que consternó a toda la gente decente de este país, como fue el delito que cometió Julio Romero”.

Llamó la atención que el grupo fue golpeado cerca de la tarja que recuerda la muerte violenta de la estudiante del PRD Sagrario Ercira Díaz Santiago, victima de la intolerancia de Balaguer.

Aunque Julio Romero fue acusado de sostener relaciones sexuales con una menor, nunca fue procesado por tal delito ni investigado por el Ministerio Público, que optó por protegerlo con su inacción.

En el grupo agredido se encontraban además, Albania Genao, Virtudes de la Ros, y algunos hombres, entre ellos Domingo Abreu, Aníbal Féliz.
Foto: 7dias.com.do

Golpean mujeres que protestaban contra la candidatura de Romero

El colega y amigo Vianco Martínez me confirmó que Lourdes Contreras, Liliam Fondeur y otras personas que protestaban contra la candidatura del perredeísta Julio Romero, quien embarazó a una adolescente y se negó a mantener al bebé hasta que la Justicia intervino, fueron golpeadas por agentes de seguridad.

Las mujeres fueron agredidas en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, durante un acto político de Romero. Luego les cuento los detalles...

jueves, 4 de febrero de 2010

Para debatir sobre derechos humanos, minorías sexuales convocan al jefe de la Policía

Riamny Méndez/Clave Digital

SANTO DOMINGO/República Dominicana-Transexuales, trabajadoras sexuales y consumidores de drogas citaron al jefe de la Policía, Rafael Guillermo Guzmán Fermín, al procurador general Radhamés Jiménez Peña y a las autoridades de salud a un encuentro -que se realizará este jueves- para analizar los problemas de derechos humanos, discriminación y VIH-Sida en el país.

Sentada en la mesa principal, Shakira Reyes, una mujer transexual, destaca que a ella y a sus compañeras, los médicos las discriminan y que la Policía no ha asimilado que son ciudadanas y tienen derechos. Para saber qué más piden estos grupos, entra aquí a Clave Digital

martes, 2 de febrero de 2010

Mercaderes del dolor ajeno

Con la cabeza llena de imágenes de niños heridos, de personas agobiadas por el dolor, de muerte, decidimos asistir al concierto de solidaridad con Haití que se celebró el pasado sábado en el Centro Olímpico.

Para comprar las boletas solidarias tuvimos que desafiar a los mercaderes del dolor ajeno.

-Señor, ¿dónde está la boletería del concierto?

-Oh, pero si es boleta lo que quieren, yo se las vendo

-No, quiero encontrar la boletería, esto es para recaudar fondos por las víctimas-dice mi amiga Daysi Piña al hombre que vende taquillas en el “mercado negro”.

Frustradas, caminamos hasta encontrarnos con dos guardias que parecen formar parte de la seguridad del evento en el cual participaron más de 50 artistas.

-Señor, ¿puede usted decirnos donde está la boletería?

-Bueno, yo le puedo vender dos boletas que tengo aquí.

-No, no queremos comprarle boletas a usted, queremos cooperar, vuelve a repetir mi amiga, agotada.

-Pues, caminen por ahí, derecho y al fondo, después de la construcción, van a encontrar la boletería.

Caminamos, mientras escuchamos a Sergio Vargas y sentimos los aplausos. Acordamos entonces cambiar de estrategia: No sirve de nada dar sermones, es mejor decir que necesitamos encontrar la boletería para buscar a alguien.

Luego de preguntarles a otras dos personas, un chico que era parte de los organizadores nos guía hasta la boletería oficial.

Alrededor de la estafeta, un grupo de negociantes del dolor ajeno, vende taquillas, las ofrece más baratas. Alguien nos advierte de que algunas son falsificadas. No soportamos más, discutimos con los mercaderes, les decimos inconscientes, insensibles…

Finalmente compramos nuestras boletas en el sitio oficial.

Al terminar, dos mercaderes del dolor nos gritan que somos unas abusadoras…

sábado, 23 de enero de 2010

El secreto de las hadas




La tía quería divertir al niño, sacarle sonrisas a una cara que ese día estaba demasiado seria. (A veces parece que ese niño se anticipa al futuro, la tía le hace cosquillas, le devuelve al presente) Ella empezó a contarle cuentos y a crear con su voz los seres mágicos que se escondían entre las ramas del framboyán que toca el balcón de su apartamento.

El niño no veía a las hadas. Le explicaba a la tía, que entre las ramas había pequeñas aves, no mujeres diminutas. La tía vio al pequeño tan serio que volvió a insistir, mientras creaba un cuento que no debe ser contado a nadie más, porque es propiedad de ese sobrino de cuatro años. Es sólo para él, para sus recuerdos, para el futuro, por si alguna vez la vida le abruma y busca en sueños a las hadas que ahora no quiere mirar.

Al cabo de un tiempo, el pequeño empezó a ver a las hadas, a señalar las mujeres azules, verdes, violeta, que se movían entre las ramas. Ambos fueron felices, él le regaló unos minutos de fantasía, creyó para ella.
La tía le regaló polvo de hadas para protegerlo de la tristeza, para que cuando sea mayor no tenga que conjurar los pesares buscando mujeres diminutas entre las ramas de los árboles.

En el vestido de un hada, la tía vio algo del futuro o tal vez muchos futuros posibles. Sólo cuenta que había una anciana sola y triste a la que un joven visitaba con flores de un framboyán, las flores eran de un naranja intenso y el muchacho, alegre, las depositaba en un jarrón de mariposas.

Luego, al pie del framboyán, ella charló durante horas con esas mujeres. Sólo sé que les pidió que nunca, nunca dejaran solo al pequeño. Les prometió que cuidaría del árbol y les dijo que si hacía mucho frío, durante las noches, las hadas bebes podían alojarse en su cabellera.

jueves, 14 de enero de 2010

Ayuda para Haití




Amigas y amigos, nuestros hermanos de Haití nos necesitan. Aquí están las formas de cooperar con las víctimas del terremoto tanto desde territorio dominicano como desde el extranjero. También las embajadas haitianas en el extranjero pueden servir de enlace. Esperamos por su ayuda. Desde República Dominicana se ha enviado mucha cooperación. El Gobierno, las empresas, las asociaciones civiles y la gente común se ha unido a esta campaña, pero no es suficiente. La tragedia es demasiado grande.


Ayuda a Haití

Los Centros de la Compañía de Jesús en Rep. Dominicana (Santo Domingo: Bonó y Centro Alberto Hurtado; Santiago: Centro Bellarmino y CEFASA; Dajabón: Solidaridad Fronteriza) han establecido una red de ayuda para socorrer a los damnificados del terremoto en Haití.

SE RUEGA NO TRAER ROPA

Estamos recibiendo los siguientes donativos:

ALIMENTOS


- Habichuelas en lata
- Salchicas en lata
- Sardinas en lata
- Atún en lata
- Galletas de soda
- Leche tetrapack
- Jugos de fruta tetrapack
- Comida no perecible en general

MEDICAMENTOS


- Sueros de rehidratación oral
- Gasas
- Algodón
- Analgésicos (acetaminofén, ibuprofen)
- Cabestrillos
- Vendaje elástico
- Toxoide antitetánico
- Ganmaglobulina antitetánica humana
- Antibióticos (amoxicifilina, en suspensión y/o comprimidos)
- Antisépticos (tipo yodopovidona, o tipo jabón de clorhexidina)
- Toallas sanitarias

Pueden dejar sus contribuciones en dichos centros:

- Bonó, C/ Josefa Brea N. 65, Mejoramiento Social, Santo Domingo, Tels. (809) 682-4448; (809) 688-1646 Correos: direccion@bono.org.do, p.mella@bono.org.do, medios@bono.org.do

- Centro Alberto Hurtado, Av. Jiménez Moya N. 37, (al lado de Inazúcar), Santo Domingo, Tel. (809) 535-2977

- Centro Bellarmino, Km 1 .5, Aut. Duarte, Santiago, Tel. (809) 582-6998

- CEFASA, Km. 5, Autopista Luperón, Santiago, (809) 736-8272

- Solidaridad Fronteriza, C/ Manuel Roca 13, Dajabón, (809) 579-8993

- Sur Futuro, Unicentro Plaza, Ave. 27 de Febrero, Esq. Abraham Lincoln, Santo Domingo. Tel. (809) 472-0611

- Cosa Lup, Calle Primera N 76 libertador de Herrera, Santo Domingo Oeste, Tel. 809 531-2631 Santa María N 12 Catanga Los Minas, Santo Domingo Este, Tel. (829) 761-7555
- MUDHA, C/ Dr. Delgado N 20 Gazcue, Tel.: (809) 688-7430

- ACOPRO, C/ Respaldo 13 N 13 Barrio Restauración Sabana Perdida, (809) 590-8570

- Baskin Robbins, Santo Domingo, Santiago, Punta Cana

- PNUD, Jimaní, Tel.: (809) 880-8351

- Plan Internacional, Pedernales

- Confederación Nacional de Unidad Sindical, Juan Erazo 14, Villa Juana, Santo Domingo. Tels.: (809) 221-2158; (809) 689-2267

Para donativos en efectivo, hacer giro a la siguiente cuenta del Banco Popular:

Centro Bonó, 734510795 (Dólares, Cuenta Ahorro)

Centro Bonó, 709293286 (Pesos, Cuenta Corriente)

Si el pago se realiza en cheque, favor hacerlo a nombre de “Centro Bonó”. Puede depositarse en esa cuenta o entregarse en algunos de los centros.
Para donativos en efectivo desde el extranjero:

OPCIÓN 1
BANCO INTERMEDIARIO: WACHOVIA BANK, N. A. NEW YORK
INTERNATION BRANCH. 11 PENN PLAZA – 4TH FLOOR, NEW YORK, N. Y.
54A: SWIFT PNBPUS3NNYC
54D: FED ABA 026 005 092
BANCO BENEFICIARIO: BANCO POPULAR DOMINICANO, C. POR A.
57A: SWIFT BPDODOSXXX
CUENTA 2000 19200 3285
59: BENEFICIARIO CENTRO PEDRO FRANCISCO BONO
59: CUENTA 734-51079-5

OPCIÓN II
Torre del Banco Popular Dominicano (Principal)
Dirección: Avenida J. F. Kennedy # 20. Esq. Máximo Gómez.
Santo Domingo. Rep. Dom. Apartado Postal 1441 Zona Postal # 1. Banco
Internacional: Tel.: 809 544-5000 y Fax: 809 544-5899. Torre del Banco Popular.
American Express Bank
Swift Code AEIBUS33
ABA 026002561
BANCO BENEFICIARIO: Banco Popular Dominicano
BENEFICIARIO FINAL: Centro Pedro Francisco Bono Inc.
Cuenta de Beneficiario 734-51079-5

martes, 12 de enero de 2010

“Tu hermano es tu vecino más cercano"

En mayo de 2004 el río Blanco retomó el viejo cauce, que había abandonado hacía un siglo, según los expertos. Parte de Jimaní quedó bajo el agua y más de 300 personas murieron. Todos estábamos desconcertados: los periodistas, los miembros de la Defensa Civil que nunca habían visto una tragedia de esa magnitud y la gente que escapó de la muerte y se sentía culpable por no haber podido salvar a su familia.

Los sobrevivientes querían explicarte que lo intentaron todo, miraban el lodazal por donde había pasado el río con su golpe de agua sin sentido. Un niño dijo que quería romperle la boca al río, porque se había portado mal. Era una locura. Recién llegados, intentando buscarle lógica a tanta desolación, los periodistas preguntamos a los de rescate la cantidad de personas fallecidas, de acuerdo a sus estimados. No había estimados, por supuesto.

Entramos a una improvisada morgue y empezamos a contar cadáveres hinchados por el agua. Me centré en contar los muertos, sin pensar en la muerte, para enviar un primer reporte a Diario Libre, donde trabajaba en ese entonces.

Mientras nosotros contábamos cadáveres, un grupo de comerciantes haitianas que se dirigía al mercado de Jimaní, cocinaba al aire libre para algunos sobrevivientes. No les importó si eran dominicanos o haitianos. Repartían lo poco que tenían, la ganancia de la semana para ayudar a los hambrientos.

Maternales, otras cuidaban a los niños, impartían órdenes y ponían cordura en un espacio donde todos estábamos despistados. La ayuda oficial no había llegado y en los periódicos, nuestros jefes, recibían con asombro nuestras primeras llamadas.

Me pregunto si alguna de esas mujeres necesitará ahora nuestra ayuda. Si está atrapada entre los escombros y espera que alguien la socorra, si sus hijos necesitan de una persona que imparta órdenes e improvise un caldero, de alguien que como ella haga el dolor un poco más tolerable.

Haití está destrozado por este temblor de tierra. Es el momento de demostrar que somos sus hermanos, como le corresponde a los vecinos más cercanos.